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drip-1109622_1920La realidad es no dual, en cambio la mente se expresa por la vía de los opuestos: grande-pequeño, alto-bajo. La conciencia, como continente, presenta la cualidad de recoger lo que contenga sin aplicar juicios de valor, sea constructivo o destructivo, agradable o repulsivo, lo que sea. Reconocer la cualidad integradora de la conciencia es salir de las estructuras fijadas por la mente, y eso se reconoce como realización.

En relación a los maestros y los estados de la mente, ellos, como mortales en uso de su instrumento, igual que los demás, presencian todo el funcionamiento mental, y a la vez presentan una característica destacable. Ellos, místicamente, han tenido una vivencia unitiva no dual, su conciencia se ha entonado con la realidad profunda, o mejor dicho, ha trascendido la estructura condicionada, lo cual les permite penetrar en el significado de las enseñanzas que se hacen difíciles de entender para la mayoría.

La experiencia es un estado dual, pero la realidad no es una experiencia. El lenguaje humano se fundamenta en la experiencia, por eso tiene sus límites en cuanto a su aplicación a la condición no dual de existencia, al ubicarse más allá de la experiencia.

La falta de comprensión está relacionada con el punto de vista espiritual, que no es asumido y de ahí la dificultad de acceso a la claridad para comprender lo no dual. Cuando la conciencia diferenciada cubre la observación, se llena de prejuicios sometiendo la mirada a los esquemas mentales y de ese modo plantea caminos para lograr los objetivos trazados por ideologías y creencias, naciendo el deber ser. Por tanto, deshacerse del error es estar en realización.

Con la observación sin juicio, la mirada no dual, el ver desde el origen o la ausencia de limitaciones conceptuales, se evidencia nuestra verdadera naturaleza, de ese modo podemos detectar la unificación interior. Todo va y viene, los invitados frente a la conciencia van y vienen, pero el dueño de la casa, en observación sin juicio, permanece como la conciencia.

…escuchar, está relacionado con contemplar en el presente sin la mente, de allí a la vivencia no dual.

Al estabilizarnos en ese umbral se requiere valentía y perseverancia, eso viene de la Esencia, que es amor, dejando detrás los recuerdos y las previsiones, convirtiéndonos en uno que está en la realización de la No Dualidad del Ser, de la Realidad, del Supremo, de lo Indescriptible, sea cual sea el nombre que escojamos para designar a lo Divino. Dejando de lado lo que considerábamos como real pero no lo era, se abandona la dualidad. La información que se tenía se debía al ego y es sólo relativa como todo lo construido por la mente, una información que está sustentada por un sujeto como un objeto, mientras que la conciencia esencial que viene del si mismo es no diferenciada y auto luminosa.

…es preciso ir más allá de la ignorancia y del conocimiento, allí no hay fin, es la realidad que no tiene fin ni comienzo, es sin límites, allí, en esta, la sutileza de los pensamientos y los vocablos desaparecen, la dualidad se transforma en lo que verdaderamente es, en lo no dual. Todo es el Sí mismo, todo es mí mismo. Verme a mí mismo en todos y a todos en mí mismo, a eso lo veo como el amor, como una emanación que surge, sin detenerse, de lo indescriptible.

Mirando desde la altura interior, simultáneamente vemos la diversidad de la dualidad y la no dualidad, dado que desde la mirada integradora espiritual se reconoce en si mismo, con la comprensión de Ser.

Los maestros antiguos no enseñaron religión, ellos enseñaron el arte de vivir, tampoco enseñaron rituales o ritos, o fórmulas específicas, principalmente enseñaban a observar la naturaleza tal como es y a observar la realidad interna. Esta naturaleza está exenta de atributos, es no dual, sin embargo es la sustancia que está de trasfondo y da la apariencia a todas las formas de la dualidad.

Se llama conocimiento intuitivo al que aparece sin previas causas, como un destello de certeza, y corresponde al saber más elevado. En cambio, el conocimiento racional es el relacionado con las ideas, pero no necesariamente con la realidad, ya que este puede estar afecto a errores de interpretación de las percepciones o los datos recogidos. En este sentido, la comprensión que ofrece la certeza de lo intuitivo es única, mientras que el conocimiento racional usa el intelecto, que funciona dentro de la dualidad, pero es inefectivo para alcanzar la realidad de lo No Dual.

La paradoja de la No Dualidad frente a la dualidad se asemeja a las gotas de lluvia, que aparecen y se dejan caer en los valles y en la cordillera, antes de fundirse finalmente en el mar océano. Las gotas tienen fronteras que independizan a unas de otras, así como del espacio que las circunda.

Al caer las fronteras se diluyen en el agua de la superficie del océano de lo indescriptible desapareciendo lo que las diferenciaba.

La No Dualidad es razonable y simple y a la vez compleja, la cultura humana desde siempre la ha detectado o construido filosofías en torno a ella, pero no estaba al alcance de todos. La no dualidad se basa en el hecho de que las cosas realmente son, pero no son algo.

La mente o racionalidad, el cuerpo o sensibilidad, la emoción o sentimiento, no pueden captar la realidad no dual, por tanto hay que regresar al dominio del Si Mismo que contiene estas percepciones y las testifica, para trascenderlas y entonarse en lo infinito. El Ser es la verdadera realidad de nuestra existencia: en el Ser vivimos, en el Ser nos movemos, en el Ser mora nuestro sí mismo.

Permanecer como el Sí mismo es la verdad, lo natural en uno y a raíz de nuestra ignorancia nos identificamos con el ego, lo que nunca desaparece es el sí mismo. Las superposiciones de “yo soy esto o lo otro”, “esto es mío y esto es tuyo”, “tú eres uno y yo soy otro”, es lo que desaparecen al realizar, quedando el mundo como conciencia, y el ser como conciencia, sin diferencias en su esencia, y a esto se denomina no dualidad. Hay una referencia muy común que se utiliza con el símil de las nubes que ocultan el azul del cielo. Parece que el cielo no está al no poder verlo, pero basta que las nubes se retiren para que nos demos cuenta de que el cielo siempre estuvo allí. Las nubes, podrían denominarse, egoísmo, odio, avaricia, lujuria, ira, y ellas pueden removerse al meditar sobre su verdadera naturaleza, su naturaleza mental, que es observada en la conciencia.

Por otro lado, está visto que al ocuparnos en acciones no egoístas, y actuar de manera consistente, en ausencia del yo separador y fragmentario, la naturaleza de la esencia se muestra libre de trabas y confusiones, presentando una exquisita fluidez de comprensión que se muestra en los individuos como pureza, alegría, paciencia y compasión. La fuente de todo tiene todo, todo lo que brota está como semilla que contiene la memoria de todos los bosques y de todas las plantas.

La Conciencia Esencial es plena de infinita potencialidad. De igual modo, la esencia de ser posee intrínsecamente toda posibilidad de lo que haya sido o que pudiera haber sido, o lo que sea o podría ser a futuro. El pasado y el futuro coexisten en el eterno ahora. Cuando no hay diferencia entre el observador y lo observado, entonces el mundo se vivencia no dual.

El modo como nos relacionemos con lo observado, determina si opera la ilusión de la dualidad o la comprensión de la No Dualidad. Todo depende de la perspectiva, ya sea como entidades separadas de su fuente o como la fuente misma.

La información, sin importar de dónde proceda, a la luz del intelecto esencial es no dual, sin embargo, cuando es recibida por medio del filtro de la mente, esta la procesa en la dualidad, presentando diferencias de valor, aunque el universo sea una inmensa e ilimitada fuente y receptáculo de conciencia.

La No Dualidad puede presentarse en un principio como una filosofía teórica, y no como una vivencia inmediata y certera. Pero aún en ese caso, se presenta al menos como un mapa o una señal. La observación sin juicio, como se ha detallado ya anteriormente, se convierte en una vía posible, que sólo se descubre practicándola.

El sabio liberado, que despierta del aparente sueño, ve que todo es solo una ilusión. Incluso la mente es irreal, la única sustancia real de todo es la conciencia, ya que en ella se sostiene todo.

La sabiduría es la auto-evidencia de lo real en la unidad de la No Dualidad, cuando la atención impersonal demuestra la verdad de las cosas, pues no hay el sentido de la preferencia individual que toma partido por uno u otro aspecto de lo que queremos averiguar. Descartar toda creencia preestablecida y disponerse a que la verdad se pronuncie por si misma, es la vía de la atención silenciosa. De este modo, por medio de la atención libre de apegos o rechazos, o lo que es lo mismo, la observación sin juicio, los condicionamientos son vistos como lo que son y se puede producir el salto a la evidencia de lo esencial.

La realidad es no dual en su esencia y se muestra como dual en su manifestación, al haber un perceptor que atiende a la multiplicidad del universo desplegado. La idea de alcanzar lo real está sostenida en la conciencia centralizada como yo soy. Sin embargo lo real no se alcanza, ya es.

R.Malak extraídas del libro Resplandor No-dual.

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